martes, 1 de mayo de 2018

Tesorito

Viejas casas blancas del centro
con sus incalculables frentes revestidos en mármol,
con sus sólidas aberturas inflamadas a medida.

Lloran los fantasmas adentro de los roperos,
mientras el nieto exorciza
con porro y besos
los silencios atroces de naftalina.

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