En Guadalupe hay mansiones venidas a menos,
parcelas de césped pintado a mano.
Las hijas no licenciadas de jueces toman sol
Y clases de comedia musical.
Los hijos de banqueros heredan afters de sus abuelos,
y patios con quinchos abandonados .
Les pibes piolas saben la verdad,
y le temen a ese mito de las ocho horas,
pero en Guadalupe -a demás de la plaza-
la playa es gratis en cualquier momento del año.
No hay comentarios:
Publicar un comentario