lunes, 7 de mayo de 2018
Salón masculino
Coco está transpirando el bozo
Me ofrece pomelo con soda,
me ofrece caramelos.
A mi me gusta estar quieta en su living
- en el living de su mamá -
Todo Coco es una geisha,
toda la casa una japoneria.
Hoy hace esa humedad que da sed los sábados a las siete,
cuando atraviesan la esterilla los clientes apurados de Villa del Parque.
Mueve las tijeras con sus dedos regordetes,
que se vuelven gorriones piando un ruidito de metal.
Me siento otra vez con mi pomelo
mientras todo adquiere otro timing.
Me quedo quieta para que la vida no se tropieze conmigo .
Juego a poner la misma cara que una princesa de plástico símil marfil.
Ella,en su pedestal de yeso;
yo,en mi almohadon de peluche azul.
Pienso que nunca vi una muñeca más linda,
ni unos ojos tan rasgados,
ni una casa con tantos adornos,
ni un peluquero igual a Coco.
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